Más allá del sicariato: cómo El Nono apadrinó y controló su barrio en Rancagua
Osvaldo Manuel Sepúlveda González, alias El Nono, era más que un líder criminal o el articulador de una banda de sicarios en Rancagua. Según la indagatoria, no sólo estuvo detrás de una seguidilla de homicidios y la recordada balacera dentro de una iglesia; también ejercía como el "padrino" de su barrio. Tenía un rol activo conciliando problemas cotidianos: pagos de arriendo, cuentas de servicios básicos e incluso asistencia social a vecinos vulnerables.