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¿La primera regla detiene el crecimiento? Especialista revela qué ocurre realmente tras la menarquía

Durante años, esta creencia ha generado preocupación entre padres y adolescentes.

24horas.cl

Jueves 13 de agosto de 2026

Existe una duda que suele aparecer cuando una niña entra en la pubertad: ¿la primera menstruación significa que dejó de crecer? Aunque la idea está instalada en muchas familias, la realidad es más compleja.

La primera regla, conocida como menarquía, no es la responsable directa de detener el crecimiento. Según explica la Dra. Andrea von Hoveling, ginecóloga infanto-juvenil de Endoplus, lo que ocurre es que la menstruación suele aparecer cuando el organismo ya se encuentra en una etapa avanzada de maduración.

“Existe el mito muy generalizado de que la primera regla o menarquía frena el crecimiento. Esto no es exactamente así”, reveló la especialista.

Durante la pubertad ocurre el llamado “estirón” de crecimiento, especialmente durante las primeras etapas. Este proceso está relacionado con la acción de hormonas como la hormona del crecimiento y los estrógenos, que intervienen en el desarrollo de los huesos.

Con el avance de la maduración ósea, las placas de crecimiento ubicadas en los extremos de los huesos comienzan a cerrarse. Es este proceso el que finalmente marca el término del crecimiento en estatura y no la llegada de la menstruación.

¿Cuánto puede crecer una niña después de su primera menstruación?

Esta es una de las principales dudas de padres y madres. De acuerdo con la Dra. von Hoveling, después de la menarquía todavía pueden crecer entre 2 y 8 centímetros, aunque no existe una cifra que se aplique a todas las adolescentes.

El crecimiento posterior depende principalmente de factores como la genética familiar y la edad en que aparece la primera menstruación.

Por eso, la llegada de la regla no significa necesariamente que una adolescente haya alcanzado su estatura definitiva.

La importancia de controlar el crecimiento antes de la primera regla

El seguimiento durante la infancia y la pubertad puede ser fundamental para detectar oportunamente eventuales problemas de salud.

La especialista recomienda monitorear periódicamente la estatura y revisar las curvas de crecimiento, especialmente antes de la menarquia. Estos controles permiten evaluar si el desarrollo se encuentra dentro de los parámetros esperados y, si existe alguna alteración, determinar si requiere evaluación o tratamiento.

Además, la especialista enfatizó que no es necesario intentar retrasar la primera menstruación para favorecer el crecimiento.

En esta etapa, el acompañamiento familiar debe centrarse en hábitos saludables: actividad física, una alimentación equilibrada con calcio y vitamina D y un buen descanso nocturno, considerando que durante el sueño se favorece la secreción de hormona del crecimiento.

El otro cambio que preocupa: ¿por qué algunas adolescentes se encorvan?

La pubertad no solo implica cambios en la estatura. El desarrollo mamario también puede modificar temporalmente la forma en que algunas adolescentes se paran o caminan.

Según explica von Hoveling, algunas pueden adoptar una postura más curvada hacia adelante de manera consciente para ocultar el desarrollo mamario. En otros casos, el cambio puede relacionarse con que el cuerpo está creciendo rápidamente y la adolescente todavía se está adaptando a sus nuevas proporciones.

Por ello, la recomendación es acompañar este proceso sin críticas ni juicios sobre el cuerpo

La especialista plantea que las familias pueden ayudar buscando ropa interior con la que la adolescente se sienta cómoda y recordando, de manera afectuosa, la importancia de mantener una postura saludable.

Más que una señal de que el crecimiento terminó, la primera menstruación es un indicador de que el cuerpo está avanzando hacia una etapa más madura. Por eso, el seguimiento médico durante los años previos puede entregar información clave sobre el desarrollo y el potencial de crecimiento de cada niña.