Con la llegada de las lluvias y las bajas temperaturas, muchas personas optan por mantener puertas y ventanas cerradas para conservar el calor. Sin embargo, esta práctica puede favorecer la acumulación de contaminantes al interior de las viviendas y aumentar el riesgo de enfermedades respiratorias.
En diálogo con 24Horas.cl, el doctor Alfredo Jalilie, broncopulmonar de la Clínica Santa María, explicó que tanto la contaminación ambiental como la intradomiciliaria representan un importante problema para la salud respiratoria.
"Cuando hay contaminación ambiental, sobre todo los meses de invierno y menor ventilación de la cuenca de Santiago, se produce una circulación mayor de polvo en suspensión, de partículas muy pequeñas que las personas pueden inhalar. Estas partículas producen inflamación de las vías respiratorias, por lo que las personas se hacen vulnerables a mayor número de infecciones", señaló.
Además, según el especialista, quienes padecen enfermedades respiratorias crónicas, como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o fibrosis pulmonar, pueden experimentar una exacerbación de sus síntomas debido a esta inflamación.

Frente a los episodios de alerta ambiental, el médico recomienda mantenerse informado sobre los niveles de contaminación y evitar realizar actividad física intensa al aire libre mientras se mantengan estas condiciones, ya que el esfuerzo aumenta la cantidad de contaminantes inhalados.
Asimismo, advierte sobre la importancia de reducir las fuentes de contaminación dentro del hogar, por lo que aconseja evitar ciertos tipos de calefacción que pueden deteriorar la calidad del aire interior y favorecer la aparición de infecciones respiratorias.
"Se debe evitar el uso de leña, pellet, estufas a gas con mala ventilación, que, durante este periodo de frío, hacen que los pacientes se infecten", indicó.
Finalmente, el doctor Jalilie enfatizó que una ventilación adecuada de la vivienda, incluso durante el invierno, junto con mantener al día las vacunas contra enfermedades respiratorias, son medidas clave para proteger la salud y disminuir el riesgo de complicaciones durante la temporada de frío.