Este 13 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, instancia que tiene como objetivo generar conciencia sobre la importancia de un buen dormir para la salud de las personas. De hecho, diversos estudios y especialistas indican que el sueño es vial para el bienestar general de la población.
Esta necesidad, eso sí, no es un aspecto del cual todos disfruten; en Chile, estimaciones cifran en un 60% la población con problemas al dormir.
Qué puede generar un mal dormir
La doctora Carolina Aguirre, neuróloga y directora del Centro del Sueño de UC CHRISTUS, explicó que "un mal dormir se refiere a tener uno inadecuado en cuanto a su cantidad y o calidad, traduciéndose en un detrimento en nuestro rendimiento durante las horas de vigilia".
Al respecto, la especialista detalló que la "duración, eficiencia, horario, regularidad y calidad" del sueño es vital para una mejor condición de la persona.

"Los beneficios son muchos, y desafortunadamente la vida que llevamos hoy como sociedad no nos favorece a la hora de optar por cuidar nuestro buen dormir; las personas privilegian las actividades que son propias de la vigilia, acortando las horas de descanso, sin reconocer que quitarle horas de sueño a sus noches, finalmente les impide desempeñarse bien a lo largo del día", aseveró.
Por su parte, la doctora Evelyn Benavides, neuróloga de la Clínica Las Condes, aseguró que problemas en el dormir "puede generar trastornos en la salud física y mental, fundamentalmente en aumento de riesgo en enfermedades metabólicas o infartos".
Ocho claves para un buen sueño
"El principal problema hoy no es solo el acceso, sino también la falta de información. Muchas personas no saben cuándo un mal dormir deja de ser un hábito y se transforma en un problema de salud", explicó José Marmolejo desde Health Intelligence Solutions (HIS).

Desde diferencias entre exámenes, hasta opciones de tratamiento y seguimiento, el desafío está en acercar la información a las personas.
El experto, entrega varias recomendaciones que pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño, sin embargo recalca la importancia de que "si es algo que es persistente, la persona debe realizarse un diagnóstico y entender qué es lo que está sucediendo en su cuerpo para poder tratarlo":
- Mantener horarios estables para acostarse y levantarse
- Evitar estimulantes (café, bebidas cola, nicotina, té, chocolate, vit. C) al menos 2 horas antes de irse a dormir
- Idealmente no tener pantallas en el dormitorio y no ver TV justo antes de dormir
- Encontrar tiempos de calma antes de acostarse; bajando o apagando luces o pantallas
- En caso de despertar en mitad de la noche, levantarse si pasan 20 minutos o más sin lograr dormirse nuevamente. Volver a acostarse cuando se sientan signos de sueño
- Prescindir de cenas abundantes, además del ejercicio físico intenso en las horas próximas a dormir
- Potenciar un ambiente silencioso, oscuro y con temperatura agradable y equilibrada
- Durante la tarde favorecer actividades tranquilas y respetar el propio ritmo de sueño