Click acá para ir directamente al contenido

Psiquiatra advierte cómo actuar si tu hijo se identifica como “therian” y cuándo buscar ayuda

"Siempre han existido las modas y las tribus urbanas, pero hay que ver las necesidades emocionales", dijo la especialista.

24horas.cl

Miércoles 18 de febrero de 2026

Los therian” llegaron para quedarse y hay varios factores que determinan cómo los adolescentes pueden ser influenciados por este fenómeno, lo que podría generar preocupación entre los padres, madres y tutores. 

Es importante recordar que los “therian” se identifican emocional y espiritualmente como animales, por ese motivo actúan como ellos. 

Así utilizan máscaras, colas, pelucas y diversos implementos que los identifiquen como el animal que quieren ser. Luego, comienzan a actuar de esa forma, caminando en cuatro patas y realizando gestos. 

"Hay carencias en los vínculos primarios"

Si bien este nuevo fenómeno es asociado a los adolescentes, también puede afectar a otro rango etario, pero ¿qué esconde este comportamiento?.

La psiquiatra de Clínica INDISA, Nathali Ángel, explicó que "siempre han existido las modas, las tribus urbanas y este fenómeno, como los otros, muchas veces tiene que ver con la identidad y la necesidad de pertenecer".

Y desde esa línea, la doctora es enfática en que "esto es muy frecuente en la adolescencia sin necesidad de que sea patológico y muchas veces hay carencias en los vínculos primarios que hacen que el hecho de tener una identidad, cualquiera que esta sea (como sentirse perro, gato, etc.) sea reconocido por alguna persona o grupo de personas". 

Además, otro factor que influye son las redes sociales porque "refuerzan esta visualización y reconocimiento de la persona, independiente del calificativo bueno o malo, genera una reacción que podría ser suficiente para la persona que vive como therian", agregó. 

¿Qué hacer si tu hijo se identifica como therian?

Lo ideal es que si los adolescentes se sienten identificados como therian” se debe acompañar sin juzgar. 

"Apoyarlos, acompañarlos, no juzgar, reconocer que desean ser diferentes o visibilizados. La crítica nunca ayuda y, como familiar o persona significativa, no se puede reaccionar igual que el resto; hay que ver las necesidades emocionales de la persona", detalló la doctora. 

Mientras que si como madre, padre o tutor ve que la situación sale de control, es necesario consultar con un especialista para descartar otras patologías.