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Dismorfia del filtro: La preocupación de los especialistas por el impacto de las redes sociales en la autoestima

El fenómeno, conocido como "dismorfia de Snapchat", está provocando que los pacientes busquen resultados quirúrgicos que imitan filtros digitales.

24horas.cl

Martes 27 de enero de 2026

El uso masivo de filtros de belleza en plataformas digitales ha generado una brecha crítica entre la imagen editada y la realidad biológica de las personas. Lo que comenzó como una tendencia en redes sociales ha derivado en fenómenos psicológicos como la "dismorfia de Snapchat" o "dismorfia de Zoom", donde los usuarios acuden a consultas médicas con el objetivo de replicar facetas anatómicas imposibles de lograr sin comprometer la salud.

Esta búsqueda de la perfección digital ha encendido las alarmas en la comunidad médica. Estudios internos de grandes plataformas tecnológicas ya han sugerido que estos filtros impactan negativamente en la autoimagen y la autoestima, especialmente en los usuarios más jóvenes.
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El Trastorno Dismórfico Corporal (TDC)

La preocupación obsesiva por defectos físicos percibidos, que muchas veces son imperceptibles para los demás, se asocia al Trastorno Dismórfico Corporal (TDC). Esta es una condición reconocida tanto por el Ministerio de Salud de Chile como por la Asociación Americana de Psiquiatría.

La Dra. Montserrat Fontbona, cirujana plástica de Clínica Áurea, señala que el rol del médico hoy es actuar como un "filtro de realidad" ante las expectativas poco realistas de los pacientes. "Hay resultados digitales que, simplemente, son incompatibles con la salud", advierte la especialista.

Riesgos físicos por tendencias virales

La obsesión por alcanzar estándares digitales no solo afecta la psiquis, sino que puede derivar en daños funcionales graves. Un ejemplo es la denominada "nariz de Barbie", una tendencia que busca narices extremadamente delgadas y pequeñas. Forzar esta estructura en la tridimensionalidad del rostro puede provocar obstrucciones nasales que impiden el flujo adecuado de oxígeno.

Señales de alerta para los profesionales

Ante este escenario, la detección de señales psicológicas es clave durante la evaluación médica para evitar intervenciones innecesarias o dañinas. Entre las principales alertas destacan:

  • Insatisfacción persistente: Pacientes que nunca están conformes con su apariencia a pesar de los procedimientos.

  • Expectativas poco realistas: Buscar resultados que solo existen en la edición digital.

  • Autopercepción distorsionada: Una fijación excesiva en defectos inexistentes.

Según la Dra. Fontbona, si se detecta que el paciente busca aliviar una obsesión psíquica, la cirugía no es la respuesta. En estos casos, lo ético es abstenerse de operar y derivar a un profesional de salud mental para abordar el desorden de fondo, priorizando siempre el bienestar integral de la persona por sobre el consumo digital