Un equipo internacional de astrónomos logró observar dos planetas en pleno proceso de formación alrededor de una estrella joven, en un sistema llamado WISPIT 2, un hallazgo que entrega nuevas pistas sobre cómo se originan sistemas como el nuestro. El descubrimiento, publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters, posiciona a este sistema como uno de los mejores laboratorios naturales para estudiar el nacimiento de planetas.
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Un sistema que recuerda al origen del Sistema Solar
WISPIT 2 es apenas el segundo sistema conocido, después de PDS 70, donde se han observado directamente dos planetas formándose al mismo tiempo. Lo que lo hace aún más relevante es su disco protoplanetario, una extensa estructura de gas y polvo que rodea la estrella y donde se están formando los planetas. Este disco presenta anillos y huecos bien definidos, señales claras de que los planetas están moldeando su entorno.
“WISPIT 2 es la mejor mirada a nuestro propio pasado que tenemos hasta la fecha”, explicó la investigadora Chloe Lawlor.
Cómo se detectaron los nuevos mundos
El primer planeta identificado, WISPIT 2b, tiene una masa cercana a cinco veces la de Júpiter y orbita a una distancia equivalente a 60 veces la que separa la Tierra del Sol. El segundo planeta, WISPIT 2c, fue confirmado gracias a observaciones del Observatorio Europeo Austral (ESO) utilizando el Very Large Telescope (VLT) y su interferómetro. Este nuevo planeta es dos veces más masivo que su “hermano” y orbita mucho más cerca de la estrella. Ambos son gigantes gaseosos, similares a los planetas exteriores de nuestro Sistema Solar.
Los científicos observaron que ambos planetas se encuentran dentro de huecos en el disco de polvo y gas, lo que confirma el proceso de formación planetaria. Estos espacios se generan cuando la gravedad de los planetas en crecimiento atrae material del disco, dejando zonas despejadas y formando los característicos anillos. Además, los investigadores detectaron una tercera brecha más pequeña, lo que sugiere la posible existencia de un tercer planeta en formación, quizás de tamaño similar a Saturno.
Tecnología clave para observar el nacimiento de planetas
Para confirmar este hallazgo, el equipo utilizó instrumentos avanzados como SPHERE y GRAVITY+, que permiten observar objetos extremadamente cercanos a sus estrellas. Gracias a estas tecnologías, fue posible obtener imágenes directas y confirmar que los objetos detectados eran efectivamente planetas en formación.
Los científicos esperan continuar observando este sistema con telescopios aún más potentes, como el futuro Telescopio Extremadamente Grande (ELT) del ESO. El objetivo es claro: entender cómo los discos de gas y polvo evolucionan hasta convertirse en sistemas planetarios complejos, como el Sistema Solar.
Un laboratorio para entender nuestro origen
Más que un simple descubrimiento, WISPIT 2 representa una oportunidad única para estudiar cómo nacen los planetas desde cero. Este tipo de observaciones permite reconstruir el proceso que, hace miles de millones de años, dio origen a la Tierra y a todo nuestro entorno cósmico.