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Ciencia

Estudio con chimpancés sugiere por qué los primeros humanos recolectaban cristales

Un estudio con chimpancés sugiere que la fascinación por los cristales podría tener raíces evolutivas y explicar por qué los homininos los recolectaban hace 780 mil años.

Chimpancés y cristales.

Vicente Barraza

- TVN

Lunes 9 de marzo de 2026

Durante décadas, arqueólogos han encontrado cristales en yacimientos prehistóricos junto a restos humanos, una presencia que ha intrigado a los científicos. Las evidencias indican que los homininos recolectaban estas piedras desde hace al menos 780.000 años, aunque no existen señales de que las utilizaran como herramientas o armas. Entonces surge la pregunta: ¿por qué nuestros antepasados se interesaban por los cristales?

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Un nuevo estudio liderado por investigadores del Donostia International Physics Center (DIPC), en España, propone una explicación basada en experimentos realizados con chimpancés, los parientes vivos más cercanos del ser humano. Los resultados fueron publicados en la revista científica Frontiers in Psychology.

La fascinación por los cristales podría tener raíces evolutivas

Los investigadores plantean que el interés por los cristales podría estar relacionado con propiedades visuales únicas, como su transparencia, brillo y geometría. Para poner a prueba esta hipótesis, el equipo diseñó experimentos con dos grupos de chimpancés en colaboración con la Fundación Chimpatía, dedicada al rescate y cuidado de primates en España. El objetivo era analizar si estos animales también mostraban una preferencia espontánea por los cristales frente a otras piedras.

Experimentos con chimpancés

En el primer experimento, los investigadores colocaron un cristal de gran tamaño junto a una roca común de dimensiones similares frente a los chimpancés. Los resultados mostraron que los primates preferían manipular el cristal, dedicando largos periodos a observarlo y examinarlo. Posteriormente, los científicos añadieron cristales de distintos tipos, como pirita y calcita, con formas diferentes a los cristales de cuarzo.

Aun así, los chimpancés seguían identificando y seleccionando las piedras cristalinas, lo que sorprendió a los investigadores. Uno de los ejemplares incluso fue capaz de distinguir entre diferentes tipos de cristales, pese a las diferencias en forma y textura. Según explicó Juan Manuel García-Ruiz, investigador del DIPC y autor principal del estudio:

“Fue una grata sorpresa descubrir lo fuerte y aparentemente natural que era la atracción de los chimpancés por los cristales, lo que sugiere que esta sensibilidad puede tener profundas raíces evolutivas”.

Una posible pista sobre el comportamiento de los homininos

Los humanos modernos y los chimpancés comparten un ancestro común que vivió hace entre seis y siete millones de años, por lo que ambos presentan similitudes en algunos comportamientos y procesos cognitivos. Los científicos consideran que esta atracción por los cristales podría haber estado presente también en los primeros homininos, quienes posiblemente recolectaban estas piedras por curiosidad o interés estético

Formas geométricas que llaman la atención

Los investigadores sugieren que la geometría natural de los cristales pudo haber sido especialmente atractiva para los primeros humanos. A diferencia de la mayoría de los elementos del entorno natural, como árboles, montañas, ríos o animales, caracterizados por formas curvas y ramificadas, los cristales presentan superficies planas y líneas rectas.

En términos científicos, los cristales son los únicos poliedros naturales, es decir, sólidos con varias caras planas. Esto podría haber despertado la curiosidad de los primeros homininos cuando intentaban interpretar y comprender el mundo que los rodeaba.

Próximos pasos de la investigación

Los científicos señalan que este estudio abre nuevas preguntas sobre el comportamiento de los primates y la evolución cognitiva. Entre los próximos pasos se propone investigar:

  • Si algunos chimpancés muestran mayor interés por los cristales que otros
  • Si la personalidad de los primates influye en su comportamiento
  • Si el fenómeno se repite en chimpancés salvajes no acostumbrados al contacto humano

Comprender este tipo de conductas podría ofrecer pistas sobre cómo surgieron la curiosidad, la percepción estética y la capacidad simbólica en la evolución humana.