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Ciencia

María Teresa Barbato: ¿Cómo elegimos pareja?

La bióloga María Teresa Barbato explicó en Puerto de Ideas 2026 cómo elegimos nuestras parejas, abordando biología, psicología y evolución.

María Teresa Barbato en Puerto de Ideas.

Vicente Barraza

- TVN

Viernes 24 de abril de 2026

¿Cómo elegimos pareja? Esa fue la pregunta que abordó la bióloga María Teresa Barbato en su charla “La ciencia del amor”, presentada en Puerto de Ideas Antofagasta 2026. Con un enfoque que combina biología, psicología y evolución, la investigadora explicó que el amor y la elección de pareja responden a mecanismos profundamente arraigados en nuestro cerebro.

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El amor está en la cultura… y en la biología

Barbato partió señalando que el amor no sólo es un fenómeno individual, sino también cultural. Según explicó, cerca del 92% de las canciones populares, por ejemplo, incluyen señales asociadas a la reproducción o al vínculo afectivo. Sin embargo, más allá de la cultura, el amor tiene una base biológica clara.

Desde una perspectiva evolutiva, vivir en comunidad tiene beneficios clave: defensa, acceso a recursos y mayores oportunidades de reproducción. Por eso, el cerebro humano está diseñado para fomentar la interacción social. Barbato lo describió como un “zoológico evolutivo”, compuesto por distintos sistemas especializados.

Las emociones: el motor de la elección

Estos sistemas no son aleatorios, sino respuestas adaptativas generadas por el sistema nervioso para resolver problemas evolutivos. En este sentido, y según la experta, la emoción es el principal gatillante en la elección de pareja. Además, mencionó que el miedo al rechazo influye directamente en la conducta, lo que explica estrategias de seducción y comportamiento social. Así, Barbato explica que el amor y nuestra forma de elegir una pareja se desarrolla en tres fases principales:

1. Deseo:

En esta etapa se activan hormonas como la testosterona y el estrógeno. Aquí influyen factores como:

  • Apariencia física
  • simetría de las posibles parejas
  • juventud
  • y las señales de buena salud

También entran en juego variables como la geografía, la similitud y la reciprocidad. Es decir, elegimos por proximidad física, similitudes de creencias o valores y la posibilidad de correspondencia mutua entre la pareja.

2. Atracción romántica:

Dominada por la dopamina y la noradrenalina, esta fase genera euforia, foco en una persona y disminución del pensamiento crítico. “Es un estado similar a la hipomanía”, explicó Barbato. Es un punto de lucha por la conquista con un fin subyacente reproductivo. 

3. Apego:

Marcado por la oxitocina, este estado permite la estabilidad, cooperación y vínculos duraderos. Acá se encuentra paz, confort y una conexión sólida, con un menor nivel de romanticismo intenso, pero mayor intimidad emocional. Acá se establece definitivamente la pareja. 

Las razones detrás de una pareja

En resumen, el amor cumple funciones biológicas específicas como la necesidad de elegir pareja y cuidar descendencia. La charla dejó una conclusión clara: elegir pareja no es sólo una decisión consciente. Está influida por la biología, la evolución, la cultura y la experiencia personal, en un proceso donde el cerebro, las emociones y el entorno interactúan constantemente.