Un nuevo estudio científico advierte que la obesidad puede dejar una huella persistente en el organismo: incluso después de perder peso, el sistema inmunitario podría seguir funcionando como si el cuerpo aún tuviera exceso de grasa. La investigación, publicada en la revista EMBO Reports, revela que esta “memoria” puede mantenerse activa durante cinco a diez años, prolongando el riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.
LEE TAMBIÉN EN CONCIENCIA 24.7:
- ¿Cómo se relacionan con Antofagasta? Detectan patrones poligonales en Marte
- Retiran estudio sobre cáncer de páncreas por conflicto de interés no declarado
- ¿Puede un hongo terrestre contaminar Marte? Estudio enciende alerta científica
El estudio, liderado por la Universidad de Birmingham, identificó que ciertas células inmunitarias, en particular las células T colaboradoras, sufren cambios a nivel genético a través de un proceso llamado metilación del ADN. Este mecanismo genera modificaciones epigenéticas que no alteran la secuencia genética, pero sí su funcionamiento, dejando una especie de “registro molecular” de la obesidad. En la práctica, esto significa que el cuerpo puede seguir reaccionando como si estuviera en un estado de obesidad, incluso tras una pérdida significativa de peso.

Un sistema inmunitario que no se “reinicia”
Los investigadores observaron que estas marcas afectan funciones clave del sistema inmunológico, como:
- La eliminación de desechos celulares
- La regulación del envejecimiento inmunitario
- La respuesta frente a inflamación
Esto podría explicar por qué algunas personas siguen presentando riesgos metabólicos incluso después de alcanzar un peso saludable. “Nuestros hallazgos muestran que la obesidad está asociada con modificaciones epigenéticas duraderas que influyen en el comportamiento de las células inmunitarias”, explicó la investigadora Belinda Nedjai, autora principal del estudio.
Cómo se realizó el estudio
Para comprender este fenómeno, los científicos analizaron muestras de distintos grupos:
- Personas con obesidad en tratamiento
- Pacientes con Síndrome de Alström
- Individuos sanos (grupo control)
- Personas sometidas a ejercicio intensivo
- Pacientes con cirugía ortopédica
Además, complementaron los análisis con modelos animales y estudios en laboratorio para observar el comportamiento celular en detalle.
Riesgos que persisten tras bajar de peso
Uno de los hallazgos más relevantes es que la pérdida de peso no elimina de inmediato el riesgo de enfermedades asociadas a la obesidad. Entre ellas destacan:
- Diabetes tipo 2
- Enfermedades metabólicas
- Algunos tipos de cáncer
¿Se puede revertir esta memoria?
La buena noticia es que esta “memoria de la obesidad” podría disminuir con el tiempo. Según los científicos, mantener un peso saludable durante varios años permitiría revertir progresivamente estos efectos. El proceso, sin embargo, podría tardar entre 5 y 10 años, y aún requiere más investigación.

El estudio también abre la puerta a posibles tratamientos que aceleren la recuperación del sistema inmunitario. Entre las alternativas en evaluación están fármacos como los inhibidores de SGLT2, utilizados actualmente en diabetes, que podrían:
- Reducir la inflamación
- Favorecer la eliminación de células dañadas
- Restaurar funciones inmunitarias
Estas terapias podrían complementar los tratamientos tradicionales de pérdida de peso.
Un cambio en la forma de entender la obesidad
El hallazgo refuerza una idea clave: la obesidad no sólo afecta el peso corporal, sino que deja efectos profundos y duraderos en el organismo. Esto plantea nuevos desafíos para la medicina, que deberá considerar no sólo la reducción de peso, sino también la recuperación del sistema inmunitario a largo plazo.