Un equipo científico identificó en el desierto del Sahara, en Níger, una nueva especie de Spinosaurus, uno de los dinosaurios carnívoros más enigmáticos del Cretácico. El hallazgo, publicado en la revista Science, destaca por la presencia de una inusual cresta craneal y por aportar nuevas pistas sobre el estilo de vida de este depredador prehistórico.
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El ejemplar fue bautizado como Spinosaurus mirabilis y medía cerca de 12 metros de largo, con un peso estimado entre 5 y 7 toneladas. Además de su característico hocico alargado, similar al de un cocodrilo, el fósil reveló una cresta ósea de unos 50 centímetros que no se había observado en especies cercanas.

Un depredador especializado en la pesca
Según el estudio, hace unos 95 millones de años, durante el período Cretácico, este dinosaurio habitaba ambientes boscosos y zonas de aguas poco profundas, donde cazaba peces de gran tamaño, incluidos celacantos. El paleontólogo Paul Sereno, autor principal de la investigación, describió al animal como una especie de “garza infernal” prehistórica por su estrategia de caza. La posición retrasada de las fosas nasales le permitía sumergir el hocico casi por completo sin dejar de respirar.
Por su parte, el coautor Daniel Vidal explicó que los dientes cónicos del Spinosaurus funcionaban como una trampa eficaz para capturar presas resbaladizas. “Presenta algunas de las adaptaciones piscívoras más extremas de cualquier dinosaurio”, señaló.
La cresta que intriga a los científicos
Uno de los rasgos más llamativos del Spinosaurus mirabilis es su cresta sólida, probablemente cubierta de queratina y posiblemente de colores vivos. Los investigadores plantean que esta estructura habría tenido funciones de exhibición sexual o marcaje territorial, más que un uso en combate, debido a su aparente fragilidad.
“Se trata de amor y vida: atraer a una pareja y defender zonas de alimentación”, afirmó Sereno.
Sólo la segunda especie conocida
Hasta ahora, la única especie reconocida del género era Spinosaurus aegyptiacus, descrita en 1915 a partir de fósiles hallados en Egipto. Con este descubrimiento, S. mirabilis se convierte en la segunda especie confirmada. Ambas compartían rasgos clave, como la vela dorsal y el cráneo adaptado a la pesca, pero el nuevo ejemplar presenta diferencias importantes:
- Hocico más alargado
- Extremidades posteriores más largas
- Cresta craneal distintiva
¿Era realmente un dinosaurio acuático?
El hallazgo también reaviva uno de los debates más intensos de la paleontología: si el Spinosaurus era totalmente acuático. Los fósiles de S. mirabilis fueron encontrados tierra adentro, a unos 500 kilómetros del océano más cercano, en la localidad de Jenguebi. Para Sereno, esto representa “el golpe de gracia” a la hipótesis de que este dinosaurio fuera un nadador de mar abierto. Los datos apuntan más bien a un cazador de ambientes fluviales poco profundos, similar en comportamiento a aves zancudas modernas.

Una expedición extrema en el corazón del Sahara
El descubrimiento no fue sencillo. El equipo partió en 2022 desde Agadez y atravesó el Sahara durante casi tres días para llegar al sitio. La zona de Jenguebi es considerada una de las más inhóspitas del planeta, sin carreteras ni asentamientos permanentes. La expedición contó con apoyo clave de guías tuareg locales, quienes conocían la ubicación de los fósiles. Como gesto de agradecimiento, Sereno anunció su intención de impulsar un museo de arqueología y paleontología en Niamey, capital de Níger.
Un gigante que vuelve al centro de la historia
Durante años, el Spinosaurus ha vivido a la sombra del Tyrannosaurus rex en la cultura popular. Sin embargo, este nuevo hallazgo desde el Sahara no sólo amplía el conocimiento sobre el mayor depredador piscívoro conocido, sino que también redefine cómo vivía realmente este extraordinario dinosaurio. El debate científico sigue abierto.