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Ciencia

Investigación descubre tres nuevas “orejas de zorro” endémicas de Chile

Una nueva investigación científica identificó tres nuevas especies de “orejas de zorro” en Chile y alertó sobre su vulnerabilidad.

Orejas de zorro.

Vicente Barraza

- TVN

Lunes 11 de mayo de 2026

Una investigación internacional liderada por científicos de Chile y Alemania reveló la existencia de tres nuevas especies de “orejas de zorro”, plantas endémicas de Chile que hasta ahora eran desconocidas para la ciencia. El hallazgo, publicado recientemente en la revista científica Brittonia, duplicó el número de especies nativas conocidas de este grupo botánico en el país, alcanzando un total de seis.

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El estudio se centró en el género Aristolochia, conocido popularmente como “orejas de zorro”, plantas reconocibles por sus llamativas flores en forma de embudo, hojas acorazonadas y un intenso aroma que ayuda a atraer insectos polinizadores.

Una revolución botánica en Chile

La investigación combinó trabajo de campo y análisis de ejemplares conservados en herbarios nacionales e internacionales. Gracias a ello, los científicos lograron actualizar la clasificación taxonómica de estas plantas y aclarar décadas de confusión científica.

Uno de los cambios más relevantes fue la actualización del nombre de la especie más conocida del país. La popular Aristolochia chilensis pasó a llamarse oficialmente Aristolochia vaginans, recuperando el nombre original otorgado por el botánico español Hipólito Ruiz durante su expedición en Chile entre 1782 y 1783.

El nombre permaneció olvidado por siglos hasta que documentos históricos fueron digitalizados recientemente, permitiendo comprobar que tenía prioridad según las normas internacionales de nomenclatura botánica. Esta especie posee la distribución más amplia y el menor nivel de amenaza, ya que habita desde la Región de Atacama hasta Valparaíso y la Región Metropolitana, además de encontrarse en áreas protegidas.

Las nuevas especies descubiertas en Coquimbo

Las tres nuevas especies fueron encontradas en pequeños valles interiores y sectores precordilleranos de la Región de Coquimbo, específicamente en Andacollo y la provincia del Choapa:

Aristolochia juntucha

Esta especie habita en los alrededores de Andacollo y destaca por sus pequeñas flores de color amarillo brillante. Su nombre hace referencia al concepto de trabajo colaborativo, inspirado en la palabra quechua “juntucha”, asociada a reunión o encuentro.

Aristolochia marinae

Fue identificada en las cercanías de Salamanca, en la provincia del Choapa. Posee flores moradas con una apertura amplia similar a un gramófono.

Aristolochia distorta

Descubierta en los alrededores de Caimanes, también en Choapa, esta especie presenta flores moradas y una apertura floral semicircular con un marcado ángulo.

Plantas únicas y altamente vulnerables

A diferencia de Aristolochia vaginans, las otras cinco especies de orejas de zorro chilenas son consideradas estenoendémicas, es decir, poseen distribuciones extremadamente reducidas y poblaciones pequeñas y aisladas. Esto las convierte en plantas particularmente vulnerables frente a amenazas como:

  • Actividad minera
  • Pastoreo caprino
  • Expansión agrícola
  • Crecimiento urbano

Además, muchas de estas especies son difíciles de detectar en terreno y rara vez han sido fotografiadas, lo que contribuyó a la histórica confusión taxonómica.

Otras especies aclaradas por el estudio

La investigación también permitió caracterizar correctamente otras dos especies chilenas:

Aristolochia pearcei

Endémica del valle del Elqui y frecuentemente confundida con Aristolochia vaginans.

Aristolochia bridgesii

La especie más austral del país, presente en sectores de la cordillera de la costa entre el sur de Santiago y San Fernando.

Un nuevo impulso para la flora nativa chilena

El descubrimiento se suma a una serie de recientes avances en la botánica chilena, que en los últimos años ha incorporado nuevas especies de plantas, hongos y musgos al conocimiento científico. Para los especialistas, estos hallazgos no sólo amplían el registro de la biodiversidad nacional, sino que también refuerzan la urgencia de proteger ecosistemas únicos y altamente frágiles.