Un equipo internacional de científicos identificó un mecanismo celular inesperado que ayuda a explicar cómo se desencadena y mantiene la inflamación en la psoriasis, una enfermedad crónica de la piel que afecta a millones de personas en el mundo. El hallazgo fue observado en modelos experimentales en ratones, utilizados para reproducir procesos inflamatorios similares a la psoriasis humana.
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La investigación, publicada en la revista científica Science Signaling, muestra que las propias células del sistema inmune alteran una capa de azúcares en su superficie para poder salir del torrente sanguíneo e infiltrarse en la piel inflamada. Este hallazgo desafía una idea largamente aceptada en inmunología y abre nuevas vías para el desarrollo de tratamientos.

El rol oculto de los azúcares celulares
Durante años, los científicos creían que sólo las células que recubren los vasos sanguíneos modificaban su superficie para permitir el paso de las células inmunes hacia los tejidos. Sin embargo, este nuevo estudio demuestra que las células inmunitarias también participan activamente en ese proceso.
Estas células están recubiertas por una estructura llamada glicocálix, una capa gelatinosa rica en azúcares complejos (glicanos) que actúa como barrera protectora. El equipo descubrió que, en contextos inflamatorios como la psoriasis, las células inmunes “se desprenden” de parte de esta capa, lo que les facilita atravesar los vasos sanguíneos e ingresar a la piel.
Este paso resulta clave: una vez en el tejido cutáneo, las células inmunes liberan señales inflamatorias que agravan los síntomas característicos de la enfermedad, como enrojecimiento, engrosamiento y descamación.
Un nuevo paradigma en la inflamación
“El hallazgo cambia nuestra comprensión sobre cómo las células inmunes se movilizan durante la inflamación”, explicó la doctora Amy Saunders, investigadora de la Universidad de Lancaster y una de las líderes del estudio. Según la científica, este proceso es esencial para combatir infecciones, pero cuando ocurre de forma descontrolada, contribuye al desarrollo de enfermedades inflamatorias crónicas.
En la misma línea, el doctor Douglas Dyer, de la Universidad de Manchester, destacó que estos resultados podrían modificar la forma en que se diseñan futuros fármacos, apuntando no sólo a bloquear señales inflamatorias, sino también a regular el movimiento de las células inmunes.

Implicancias terapéuticas
Actualmente, muchos tratamientos para la psoriasis se enfocan en suprimir la respuesta inmune una vez que ya está activa. Este descubrimiento sugiere que intervenir antes, controlando la migración celular, podría ser una estrategia más precisa y con menos efectos secundarios.
La doctora Megan Priestley, primera autora del estudio, subrayó que el trabajo pone en evidencia un aspecto poco explorado: la importancia de los azúcares en el sistema inmune. “Son pequeños cambios moleculares, pero con consecuencias enormes para la inflamación”, señaló.
Qué sigue ahora
Los investigadores esperan que este nuevo conocimiento impulse líneas de investigación orientadas a desarrollar terapias más específicas, capaces de modular el comportamiento de las células inmunes sin bloquear completamente las defensas del organismo. En un escenario donde las enfermedades inflamatorias van en aumento, comprender estos mecanismos finos podría marcar un antes y un después en su tratamiento.