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Ciencia

Resuelven el misterio de Betelgeuse: confirman una estrella compañera que explica sus cambios de brillo

Astrónomos confirman que Betelgeuse tiene una estrella compañera que altera su atmósfera. El hallazgo explica sus cambios de brillo y evolución.

Ilustración de Betelgeuse y su sol acompañante, Siwarha.

Vicente Barraza

- TVN

Miércoles 7 de enero de 2026

Durante décadas, Betelgeuse ha desconcertado a la comunidad científica por sus extraños cambios de brillo y comportamiento. Ahora, un nuevo estudio basado en observaciones del Telescopio Espacial Hubble, junto a datos de telescopios terrestres, confirma una hipótesis largamente discutida: la famosa supergigante roja tiene una estrella compañera oculta que está alterando su atmósfera desde el interior.

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La investigación, liderada por el Center for Astrophysics | Harvard & Smithsonian (CfA), demuestra que esta estrella, bautizada como Siwarha, se mueve a través de la extensa atmósfera de Betelgeuse, generando densas estelas de gas que explican muchas de las anomalías observadas en su luminosidad y estructura. El estudio fue presentado en la reunión 247 de la American Astronomical Society y será publicado en The Astrophysical Journal.

Ocho años de datos revelan una estela invisible

El equipo científico analizó con precisión casi ocho años de variaciones en la luz de Betelgeuse, detectando patrones sutiles, pero persistentes. A medida que Siwarha atraviesa el gas que rodea a Betelgeuse, crea una estela densa, comparable a la estela que deja una embarcación en el agua. Esta estructura explica las alteraciones periódicas en la velocidad del gas y en el espectro luminoso de la estrella principal.

“Es como un barco moviéndose por el agua. La estrella compañera genera una estela que ahora podemos observar directamente”, explicó Andrea Dupree, astrónoma del CfA y autora principal del estudio.

¿Por qué Betelgeuse es tan importante para la astronomía?

Ubicada a unos 650 años luz de la Tierra, en la constelación de Orión, Betelgeuse es una supergigante roja tan enorme que en su interior cabrían más de 400 millones de soles. Su tamaño y cercanía relativa permiten estudiar directamente su superficie y atmósfera, algo imposible en la mayoría de las estrellas. Por esta razón, Betelgeuse se ha convertido en un verdadero laboratorio natural para comprender cómo envejecen las estrellas masivas, cómo pierden material y cómo se preparan para explotar como supernovas.

Evidencia desde el espacio y desde la Tierra

El equipo utilizó datos del Hubble, junto a observaciones desde el Observatorio Fred Lawrence Whipple (EE.UU.) y el Observatorio del Roque de los Muchachos (España). Estos instrumentos detectaron cambios repetitivos en el espectro de Betelgeuse y en el movimiento del gas de su atmósfera.

Los investigadores comprobaron que estas perturbaciones se producen aproximadamente cada 2.100 días (casi seis años), justo cuando la estrella compañera pasa por delante de Betelgeuse. El patrón coincide con modelos teóricos previos que postulaban la existencia de una estrella secundaria orbitando en el interior de su atmósfera.

“Ahora podemos entender cómo una supergigante roja pierde material, cambia con el tiempo y se encamina hacia su eventual explosión”, afirmó Dupree.

¿Qué sigue para el estudio de Betelgeuse?

Desde la Tierra, Betelgeuse se encuentra actualmente ocultando a su compañera, pero los astrónomos ya planifican nuevas observaciones para 2027, cuando Siwarha vuelva a hacerse visible. El equipo espera que este descubrimiento ayude también a resolver enigmas similares en otras estrellas gigantes. Además, el hallazgo refuerza el rol del Telescopio Espacial Hubble, que tras más de 30 años de operación continúa ofreciendo información clave sobre la evolución del universo.