El investigador Inao A. Vásquez, doctorando de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) y asociado al Centro de Humedales Río Cruces (CEHUM), fue reconocido este año por la Society of Wetland Scientists (SWS), la entidad científica más importante del mundo dedicada al estudio de humedales.
LEE TAMBIÉN EN CONCIENCIA 24.7:
- Chile registra mejoras históricas en la calidad del aire
- Plan RECOGE para el zorro chilote ya es oficial
- Según la NASA y la NOAA el agujero de ozono del 2025 es el quinto más pequeño desde 1992
Vásquez fue uno de los dos latinoamericanos galardonados por su trabajo sobre los bosques-humedal de temo y pitra, ecosistemas únicos y aún poco estudiados en Chile, considerados además entre los más amenazados del territorio nacional.

La investigación, desarrollada en colaboración con CEHUM, entrega nuevas luces sobre los procesos ecológicos que permiten la regeneración de los bosques inundados del centro y sur del país. Estos ecosistemas forman parte de un grupo más amplio de humedales cubiertos por árboles, como los manglares, los pantanos de cipreses y los bosques amazónicos inundados.
El aporte científico del estudio
La investigación combina experimentos en vivero y estudios en terreno para comprender cómo estas especies se adaptan a la inundación y cómo interactúan plantas nativas e introducidas durante su desarrollo.
Uno de los hallazgos más relevantes es que las interacciones de facilitación entre plantas pueden ser clave para la regeneración de los bosques-humedal, desafiando la idea tradicional de que la competencia es la interacción principal en estos ecosistemas.
“Inesperadamente estamos encontrando que especies introducidas pueden facilitar la regeneración de árboles nativos”, explica Vásquez.
Un reconocimiento para la ciencia aplicada en humedales
Desde CEHUM valoraron el premio como una muestra del rol que cumple la investigación en la restauración ecológica. Estas líneas contribuyen a recuperar ecosistemas que han sido deteriorados por tala, drenaje y sustitución por usos productivos.

Los bosques-humedal son clave frente a la crisis climática. Se investiga su capacidad para capturar carbono y funcionar como soluciones basadas en la naturaleza, además de su potencial para actuar como biofiltros naturales de aguas contaminadas.
Proyecciones
Vásquez destacó que este reconocimiento impulsa nuevas líneas de investigación y políticas de conservación para estos ecosistemas únicos de Chile. Además, subrayó la importancia del apoyo de instituciones como ANID y CEHUM para posicionar el trabajo científico a nivel internacional. La ciencia nacional vuelve así a estar en el centro del debate global sobre restauración ecológica, gestión de humedales y soluciones naturales frente al cambio climático.