Una investigación desarrollada en Chile identificó una complejidad genética hasta ahora desconocida en una de las especies de krill más importantes del sistema de la Corriente de Humboldt. El hallazgo podría ayudar a comprender cómo estos pequeños crustáceos responden a condiciones ambientales extremas y aportar información clave para futuras estrategias de conservación marina.
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Los resultados fueron publicados recientemente en la revista científica Gene y surgieron a partir de la tesis de pregrado de Javiera Peralta, estudiante de Biología Marina de la Universidad de Concepción (UdeC). El estudio contó además con la participación del Dr. Iván Vera (UCSC), el Dr. Ramiro Riquelme (UdeC y Núcleo Milenio DEOXS) y la Dra. Érika Jorquera, investigadora postdoctoral del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO).

Una especie clave para los ecosistemas marinos
El krill cumple un rol fundamental en los océanos. Estos pequeños organismos constituyen una fuente esencial de alimento para numerosas especies marinas, incluyendo peces, aves y mamíferos. Para desarrollar la investigación, el equipo analizó muestras de Euphausia mucronata, una de las especies de krill más abundantes de la costa chilena. Los ejemplares fueron recolectados en distintos puntos del litoral, entre ellos sectores frente a Mejillones y Valparaíso.
Mediante herramientas moleculares avanzadas y técnicas de clonación bacteriana, los investigadores lograron secuenciar uno de los genes más utilizados para identificar especies: el gen Citocromo Oxidasa I (COI). Fue entonces cuando apareció una sorpresa. El estudio detectó la presencia de heteroplasmia, un fenómeno poco habitual que corresponde a la coexistencia de más de una variante genética mitocondrial dentro de un mismo individuo.
"Normalmente se asume que los organismos presentan una única copia de este gen de origen maternal, pero en este estudio se encontró que todos los organismos estudiados presentaban más de una copia del gen", explicó el Dr. Iván Vera. Según el investigador, este descubrimiento abre nuevas preguntas sobre la biología y ecología de la especie, particularmente sobre si estas variantes genéticas podrían estar relacionadas con su capacidad de adaptación.
¿Una ventaja para sobrevivir con poco oxígeno?
Una de las hipótesis planteadas por el equipo es que esta heteroplasmia podría representar una ventaja adaptativa para Euphausia mucronata, permitiéndole tolerar mejor ambientes con bajos niveles de oxígeno. Esta especie habita zonas donde ocurre hipoxia, un fenómeno caracterizado por la disminución del oxígeno disuelto en el agua. La desoxigenación de los océanos es un proceso cada vez más estudiado debido a sus potenciales efectos sobre la biodiversidad marina.

Los autores sugieren que estas múltiples copias genéticas podrían ayudar al krill a enfrentar este tipo de condiciones extremas. Otra posibilidad es que sean consecuencia del estrés oxidativo y de mutaciones mitocondriales asociadas a su entorno.
Implicancias para la conservación
Aunque los investigadores comprobaron que la existencia de varias copias del gen no afecta la identificación de la especie, sí podría influir en estudios orientados a determinar cuántas poblaciones existen y qué tan conectadas están entre sí. Contar con esta información genética detallada permitirá profundizar futuras investigaciones sobre la variabilidad biológica del krill, su capacidad adaptativa y su respuesta frente a cambios ambientales.
Ciencia desde las primeras etapas de formación
El estudio también evidencia el impacto que pueden tener las investigaciones desarrolladas desde etapas tempranas de formación universitaria. Además de aportar nuevos antecedentes sobre una especie clave del Pacífico Suroriental, el trabajo destaca la importancia de la colaboración entre universidades y centros científicos para avanzar en el conocimiento y protección de la biodiversidad marina chilena.