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Innovación y Emprendimiento

Científicos logran transformar proteínas de la leche en un plástico biodegradable

Un nuevo plástico a base de proteínas de leche se degrada en sólo 13 semanas y podría revolucionar la industria de los envases sustentables.

Vaso lleno de leche.

Vicente Barraza

- TVN

Miércoles 24 de diciembre de 2025

En medio de la creciente preocupación por la contaminación plástica y sus efectos en la salud humana y el medioambiente, científicos están explorando nuevas alternativas sustentables. Un equipo de investigadores de la Universidad de Flinders, en Australia, dio un paso clave al desarrollar un plástico biodegradable elaborado a partir de proteínas de la leche, capaz de desintegrarse completamente en el suelo en poco más de tres meses.

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El estudio, publicado en la revista científica Polymers, describe la creación de una película delgada biodegradable compuesta por caseinato de calcio, derivado de la caseína, principal proteína de la leche; almidón modificado y nanoclay de bentonita, un tipo de arcilla natural. A esta mezcla se añadieron glicerol y alcohol polivinílico, lo que permitió mejorar la resistencia y flexibilidad del material.

Un plástico que se degrada en solo 13 semanas

Las pruebas de biodegradabilidad mostraron que el material se descompone de manera progresiva y desaparece completamente en aproximadamente 13 semanas cuando se expone a condiciones normales de suelo. Esto lo posiciona como una alternativa prometedora frente a los plásticos convencionales, que pueden tardar cientos de años en degradarse.

Además, los ensayos microbiológicos indicaron baja toxicidad, ya que los niveles de colonias bacterianas se mantuvieron dentro de rangos aceptables para materiales biodegradables destinados a envases, aunque no con propiedades antimicrobianas.

“El desarrollo de soluciones sustentables para envases de alimentos y otros plásticos de un sólo uso es un paso clave para frenar el aumento de la contaminación”, explicó el profesor Youhong Tang, investigador en nanomateriales de la Universidad de Flinders, quien recomendó continuar con evaluaciones adicionales en futuras etapas del proyecto.

Una alternativa frente a la crisis global del plástico

Actualmente, los plásticos pueden contener miles de sustancias químicas, incluidas tinturas y retardantes de llama, algunas de ellas tóxicas o potencialmente cancerígenas. Según proyecciones de la OCDE, si no se adoptan medidas globales, la producción de plástico podría crecer un 70% entre 2020 y 2040, superando las 700 millones de toneladas anuales. En ese contexto, este nuevo material apunta a reducir el impacto ambiental de los envases, uno de los principales usos del plástico a nivel mundial.

Colaboración internacional y economía circular

La investigación se desarrolló en conjunto con científicos colombianos de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá, quienes destacan que el objetivo fue utilizar ingredientes abundantes, de bajo costo y biodegradables.

“Comenzamos experimentando con proteínas de la leche y descubrimos que podían formar polímeros similares a los envases tradicionales. Luego incorporamos almidón y nanoclays para mejorar sus propiedades mecánicas”, explicó el investigador Nikolay Estiven Gómez Mesa.

Para los científicos, este tipo de avances se alinea con los principios de la economía circular, en un escenario donde cerca del 60% de los plásticos son de un sólo uso y apenas un 10% se recicla, según datos publicados en Nature.

“Encontrar alternativas biodegradables es parte del rol que debe cumplir la ciencia para ayudar a la industria, a los consumidores y al medioambiente”, concluyeron los investigadores.