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Ciencia

Gracias a tecnología CRISPR: científicos chilenos crean papa que se oxida menos tras ser cortada

Investigadores del INIA editaron genéticamente una papa y redujeron su tiempo de oxidación, ayudando a disminuir el desperdicio alimentario.

Papa Yagana-INIA.

Vicente Barraza

- TVN

Lunes 2 de febrero de 2026

Investigadores del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) lograron un avance científico con impacto directo en la seguridad alimentaria y la sostenibilidad agrícola: desarrollaron una papa que se oxida mucho más lento una vez pelada y cortada, una característica clave para reducir el desperdicio de alimentos.

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El estudio, publicado en la revista científica Agronomy, detalla cómo científicos chilenos aplicaron edición genómica de precisión para mejorar uno de los cultivos más consumidos del planeta, sin introducir ADN de otras especies.

Menos oxidación, más vida útil

La oxidación en la papa, ese color oscuro que aparece tras el corte; es causada por la acción de la enzima polifenol oxidasa (PPO). Este proceso afecta la apariencia, la calidad y la aceptación del producto por parte de los consumidores, generando importantes pérdidas postcosecha.

Para enfrentar este problema, el equipo del Instituto de Investigaciones Agropecuarias trabajó con la variedad chilena Yagana-INIA, utilizando la tecnología CRISPR-Cas9 para editar genes específicos asociados a la oxidación, en particular el gen StPPO2, uno de los más activos en los tubérculos. El resultado fue una línea de papa editada sin transgenes, es decir, no transgénica, que mostró una reducción visible del pardeamiento en comparación con papas no editadas.

"Después de 24 horas, los cortes de papa convencional presentaron un oscurecimiento pronunciado, mientras que las líneas editadas mostraron una decoloración significativamente menor, confirmando el efecto de la edición genética", dice el estudio. 

Edición genética sin transgénicos

A diferencia de los organismos genéticamente modificados tradicionales, esta investigación utilizó edición genómica, una técnica que aprovecha los propios mecanismos celulares de la planta para modificar genes existentes, sin incorporar material genético externo.

Los análisis moleculares confirmaron que la línea más exitosa del experimento no contiene secuencias de Cas9 ni otros transgenes, cumpliendo así con la normativa chilena vigente para cultivos no GMO. Según los investigadores, incluso una edición monoalélica (en una sola copia del gen, pese a que la papa es un cultivo tetraploide) fue suficiente para disminuir la actividad enzimática responsable de la oxidación.

Impacto en desperdicio alimentario y sostenibilidad

La papa es un alimento básico a nivel mundial, pero también uno de los productos con mayores pérdidas postcosecha. Mejorar su vida útil puede tener un impacto directo en la reducción del desperdicio alimentario, tanto en la industria como en el consumo doméstico.

El director ejecutivo de ChileBio, Miguel Ángel Sánchez, valoró el avance: “este desarrollo demuestra que Chile cuenta con las capacidades científicas, tecnológicas y humanas para enfrentar desafíos reales de la agricultura mediante innovación y biotecnología”.

Agregó que la edición genética es una herramienta clave para avanzar hacia sistemas alimentarios más eficientes y sostenibles, especialmente en cultivos emblemáticos como la papa.

Un modelo para la agricultura del futuro

En sus conclusiones, el equipo científico destaca que este trabajo abre una ruta regulatoria y técnica viable para introducir mejoras de calidad en cultivos vegetativamente propagados, como la papa, sin recurrir a transgénicos. La línea desarrollada se perfila como un prototipo no GMO con alto potencial para programas de mejoramiento vegetal y para su uso directo en el sistema productivo chileno, consolidando a Chile como un actor relevante en la biotecnología agrícola de precisión en América Latina.